En esta columna Roberto Savio, fundador y presidente emérito de IPS, y editor de Other News, sostiene que la imagen predominante en Europa de que el rescate de Grecia por parte de las instituciones europeas es un ejemplo de solidaridad y que, si Grecia no es ahora capaz de caminar por sus propios pies, la responsabilidad cabe exclusivamente a los ciudadanos griegos y a su gobierno. La realidad es bien diversa. Ningún economista cree que Grecia pueda pagar su deuda. El país ya está en recesión y las impuestas medidas de austeridad solo agravarán la situación.